LOS INDIGENAS KAYAPÓ PROTESTAN POR LA CONSTRUCCIÓN DE PRESAS EN EL AMAZONIA
Carlos Mora V,
Para llegar lejos hay que ir despacio
Para quienes de alguna forma nos identificamos con la protección del medio ambiente, la importancia de que los gobiernos sean garantes de evitar la explotación, uso indebido de lo que la naturaleza aporta, no podemos dejar de pasar hechos como el que protestan los indígenas brasileños.
Desde luego, es lamentable como un país tan inmenso como Brasil atente contra su geografía, especialmente con respecto a protección de su medio ambiente, específicamente en la Amazonia que es un pulmón de que garantiza el que no se deteriore el medio ambiente.
Desde luego debe el país evaluar lo que representan el dar paso a nuevas obras en función del deterioramiento del ambiente, lo que ello representa, los efectos que origina, se debe escuchar la opinión de los que habitan en los lugares que se quiere desarrollar y considerar los efectos.
Hay que tomar muy en cuenta las protestas indígenas, que han logrado su objetivo muchas veces, evitando que se deteriore el medio ambiente, su hábito de vida y las principales riquezas de donde generan sus ingresos para subsistir. Ante la posibilidad de amenaza de deteriorar el medio ambiente de la amazonia, los indígenas Kayapó en una carta dirigida al presidente Lula, le explican su postura: "No queremos que esta presa destruya los ecosistemas y la biodiversidad que nosotros hemos cuidado durante un milenio, y que aún podemos preservar. Señor presidente, imploramos que se hagan buenos estudios que busquen debatir con los pueblos indígenas esta gran cuna ecológica de nuestros antepasados... Queremos participar en este proceso sin ser tratados como diabólicos demonios que paralizan la evolución del país".
Fuentes internas a Survival International declararon: "Se ha ocultado el impacto real de las presas. Si salen adelante destruirán las vidas, tierras y modos de vida de muchos pueblos indígenas. Ninguna compensación podrá subsanar jamás un daño de esta escala, que arruinará las vidas y la independencia de estos pueblos".
Lo cierto es que el 28 de octubre se inicia una seria protesta en la comunidad kayapó de Piaraçu, que durará una semana. Según las expectativas, se espera que acudan unos 200 indígenas.
Tal como lo reseña ecoportal.net los kayapó y otros pueblos indígenas se oponen a la presa, argumentando que no se les ha consultado de forma adecuada y que no han sido informados acerca del verdadero impacto que tendrá sobre sus tierras.
La presa desviará el 80% del caudal del río Xingú y tendrá un gran impacto sobre las reservas de pesca y los bosques que habitan pueblos indígenas a lo largo de sus 100 km. de longitud. Survival ha protestado ante el Gobierno por este proyecto.
Se señala, que Edison Lobão, Ministro de Minas y Energía, recientemente declaró que "fuerzas demoníacas" trataban de evitar la construcción de grandes presas hidroeléctricas en Brasil. Lo cierto que para el líder kayapó Megaron Txucarramae: "esas palabras son muy feas y son ofensivas para nosotros y para todos aquellos que defienden la naturaleza".
Considérese, que Belo Monte es uno de los enormes proyectos de infraestructura que figuran en el Programa de Crecimiento Acelerado del Gobierno. En 1989 los kayapó organizaron protestas masivas contra los planes de construcción de una serie de presas en el río Xingú. Presionaron con éxito al Banco Mundial para que saliera de la financiación del proyecto, que entonces se archivó.
Los planes de construcción de presas en otros ríos amazónicos son también el objetivo de las protestas indígenas. Hace un año, indígenas enawene nawe saquearon una presa en construcción en un intento de detener la docena de presas proyectadas en el río Juruena. Según los propios indígenas las presas arruinarían la pesca de la que dependen.
En la zona occidental de la Amazonia la presa de Santo Antônio, que forma parte de un complejo de presas que se está construyendo junto al río Madeira, inundará la tierra de, al menos, cinco grupos de indígenas aislados. Se piensa que uno de los grupos vive a sólo 14 kilómetros del lugar donde se está construyendo la principal presa.

