CRISIS ALIMENTARIA, PRECIOS, POBREZA
Carlos Mora V.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre. Proverbio
La crisis alimentaria no es solo para determinados países, si no que afecta a todos los que forman este planeta Tierra en distintas formas, dependiendo como los gobiernos se han preparado para ello. Habrán muchos en el caso del Caribe, Latinoamérica, y Centroamérica, que sus efectos serán muy significativos en la población, debido a los precios, sus alzas ,al incremento de la pobreza, y desde luego a una mala alimentación de sus habitantes.
Una opinión muy importante de considerar es la que expresa en Medellín Colombia, el secretario general de la OEA José Miguel Insulza, cuando específicamente señala en la inauguración de la XXXVIII Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Colombia, que en el aumento de la producción y la ampliación del libre comercio de productos agrícolas está "la solución principal" de la crisis alimentaria, que afecta de manera alarmante a todo el mundo.
A juicio de Insulza el precio de los alimentos, que prácticamente se ha duplicado en los últimos tres años, está "condenando a mantenerse o a volver a la pobreza a muchos millones de seres humanos
Comentó además, que los efectos de ese fenómeno ya se están haciendo sentir en algunos países de la región, especialmente en los más pobres, que ya han debido enfrentar además los golpes del alza desmedida del petróleo en sus economías.
"En nuestra región más de 50 millones de personas aún no tienen acceso a una alimentación adecuada. La desnutrición infantil, con sus negativas secuelas biológicas, sociales y económicas, afecta hoy a más de nueve millones de niños." resaltó y añadió también, que los logros contra la pobreza y la indigencia peligran por la carestía.
Nos agrega sobre esta aportación del Secretario de la OEA, soitu.es., que este recordó, que la CEPAL ha advertido que un incremento de un cinco por ciento en el precio de los alimentos eleva la incidencia de la indigencia en casi un punto.
"El alza es mucho mayor que eso y significa que alrededor de 10 millones de personas se encontrarían en riesgo de caer en la pobreza y un número similar de pobres podría engrosar las filas de la indigencia".
A juicio de Insulza, este problema puede generar "consecuencias políticas imprevisibles".
"Debemos mantenernos atentos a esta situación y disponibles para concurrir en ayuda de los más afectados y superar los efectos de esta crisis en el plazo más breve posible".
Apuntó el secretario general que los países miembros de la OEA también deben "mirar con visión de futuro las posibilidades que de esta crisis surgen para nuestro desarrollo".
Ello es posible en un continente en donde la producción de alimentos excede, según la FAO, en un 30 por ciento la cantidad de proteínas y calorías necesarias para atender los requerimientos energéticos de su población.
Agregó Insulza, que el problema no es, en consecuencia, la falta de alimentos, sino el acceso que la gente tiene a ellos y eso es materia de políticas públicas", dijo en un guiño a los gobiernos de la región.
Recalco que a nivel global América Latina y el Caribe es la región que menos alimentos importa, y algunos de sus países son potencias mundiales en la producción y exportación de cereales, granos, frutas y carnes
Definitivamente, los gobiernos ante esta realidad deben tomar acciones individuales y conjuntas que sepan afrontar las amenazas de la crisis, conllevar a que sus programas garanticen el que ella no origine mas pobreza y afecte seriamente el alimento y consumo de alimentos para sus habitantes.
Considérese lo que nos indica medioambienteomline, que los países de América Latina y el Caribe deben fortalecer sus programas sociales para aliviar el impacto de los altos precios de los alimentos entre los 71 millones de pobres en la región, indican las cifras recientes de un estudio divulgado por el Banco Interamericano de Desarrollo que toma en cuenta el impacto potencial de los precios de los alimentos. Más de 26 millones de personas en América Latina y el Caribe pueden caer en la extrema pobreza si se mantienen los precios altos de los alimentos, según el BID.
De acuerdo a los datos obtenidos por el BID, que estimó el impacto de la crisis en 19 países de la región, las familias de bajos ingresos pueden avanzar hacia una mayor pobreza si los altos precios de los productos agrícolas tales como el trigo, el arroz y la semilla de soya permanecen constantemente altos, y los países fallan en aumentar tanto su producción agrícola como los ingresos de los pobres.
Las familias pobres gastan la mayor parte de sus ingresos en alimentos y tienen insuficientes activos y ahorros para enfrentar el costo creciente de los artículos de primera necesidad, sostiene el BID. Y si no están disponibles otras opciones, el incremento de los precios puede obligar a las familias a reducir la ingestión de alimentos
Los países de América Central y del Caribe, que importan grandes cantidades de alimentos, se encuentran en una situación de mayor riesgo en cuanto a una posible agudización de los niveles de pobreza. Por ejemplo, Haití necesitaría transferir a los pobres el 12 por ciento de su producto interno bruto (PBI) para que puedan mantener los mismos niveles de consumo anteriores a la crisis; Perú necesitaría transferir 4,4 por ciento de su PBI y Nicaragua el 3,7 por ciento, según lo demuestran las cifras del BID (vea el gráfico siguiente).

