Carlos Mora V.
Toda desgracia es una lección, Proverbio
Se celebrará en Copenhague una reunión vital que ayudará a preparar la agenda para las conversaciones más importantes sobre el cambio climático. Justamente, entre los asistentes a la World Business Summit on Climate Change está Shell, que recientemente ha sido nominada por los medioambientalitas, de acuerdo con las nuevas investigaciones, como "la compañía petrolífera del mundo con un uso más intensivo del carbono".
Reporta ecoportal.net. que el hecho de haber dado acceso a Shell, Duke Energy y otras compañías para que se reunieran en Copenhague con los negociadores del cambio climático de Naciones Unidas, China y oros países fue condenado por el grupo de campaña Corporate Europe Observatory (CEO).
"El Gobierno danés parece tener la impresión de que algunas de las compañías más contaminantes del mundo van a proponer medidas duras para hacer frente al cambio climático", señaló Kenneth Haar, investigador del CEO. "Pero por desgracia no parece que vaya a ser así. La mayoría de las corporaciones asistentes a la World Business Summit on Climate Change parecen más interesadas en que el negocio siga funcionando como de costumbre... con la promesa de que las tecnologías futuras resolverán el problema más tarde."
"Los lobbys de las corporaciones han intentados influir en las conversaciones sobre el clima de la ONU desde el principio. Pero ahora se les ha invitado a preparar la agenda antes incluso de que los negociadores se hayan sentado. Si escucháramos sus demandas, podríamos abandonar ahora mismo la lucha contra el cambio climático".
Seis de las compañías implicadas en la cumbre han sido nominadas a los Climate Greenwash Awards por no renunciar a darse la gran vida abordando el cambio climático.
Shell está centrada casi exclusivamente en el CCS como el mecanismo para abordar el cambio climático, dicen fuentes de la compañía, aunque los asesores más independientes creen que el CCS, que todavía no se ha demostrado que sea comercial o tecnológicamente posible a gran escala, no estará disponible como muy pronto hasta el año 2020. Sin embargo, las conversaciones de este fin de semana y las negociaciones formales por el cambio climático del mes de diciembre, en Copenhague, tratarán de abordar el calentamiento global desde 2012, cuando deja de estar en vigor el Protocolo de Kyoto, y 2020.
Agrega ecoportal.net. que Shell ha sido descrita por Greenpeace y Amigos de la Tierra como la compañía petrolífera más contaminante del mundo, porque supuestamente es la mayor productora intensiva de carbono. Y lo es por su relación con las arenas alquitranadas canadienses, el gas natural licuado y las llamaradas de gas de la producción petrolífera.
Shell niega las acusaciones. La compañía insiste en que su producción de arenas alquitranadas solo es un 15% más intensiva de carbono desde el pozo a los vehículos de ruedas y que siempre ha jugado un papel constructivo en las cuestiones del cambio climático. Un portavoz de Shell afirmó: "Abogamos por planes de fijación de límites e intercambio de los derechos de emisión y hacemos todo lo que podemos para incrementar nuestra eficiencia y reducir nuestro resultado relativo de carbono".
Pero un informe, Irresponsible Energy, realizado por Greenpeace y otros, concluye: "El uso de cantidades cada vez mayores de energía para producir miles de millones de barriles de petróleo que no se podrían obtener de otra manera parece una estrategia para el desastre. Y parece ser que esa es la estrategia de Shell".
En su alocución el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, afirmó: "Seguir vertiendo billones de dólares en subsidios a los combustibles fósiles es como invertir en bonos hipotecarios sub-prime. Nuestra infraestructura basada en el carbono es como un activo tóxico que amenaza la cartera de bienes globales, desde la salud pública a la seguridad alimentaria".
No olvidemos como lo reportó ipsnoticias.net, que Ambientalistas de Estados Unidos demandaron ante la justicia a la compañía petrolera Shell Oil y a varias de sus subsidiarias, con el objeto de frenar operaciones contaminantes admitidas por la propia firma en el meridional estado de Texas.
Las organizaciones The Sierra Club y Environment Texas pretendieron que un juez ordene a Shell ponga fin a las aparentes violaciones a la Ley de Aire Limpio en Deer Park, un complejo de fábricas y refinerías de seis kilómetros cuadrados a 32 kilómetros de la ciudad de Houston.
Esa ciudad tejana es la sede de la filial en este país de la angloholandesa Shell y de buena parte de las grandes empresas petroleras de Estados Unidos.
La compañía afronta el riesgo de pagar indemnizaciones de hasta 32.500 dólares diarios por cada una de las 1.000 violaciones a la Ley de Aire Limpio que, según los demandantes, se cometieron entre 2003 y 2007.
El enfrentamiento es entre pesos pesados. Shell es una marca de renombre mundial. The Sierra Club es la más antigua y, con seguridad, más famosa organización ambientalista estadounidense.
Además, la demanda presentada es la primera que aborda violaciones a la Ley de Aire Limpio atribuibles a mal funcionamiento de una planta industrial. Todos los antecedentes se refieren a transgresiones cometidas en el marco de operaciones normales.
La querella menciona roturas de equipos y otros incidentes que liberaron miles de toneladas de sustancias contaminantes al aire de Deer Park y sus alrededores.
Entre los tóxicos diseminados figuran el benceno y el 1,3-butadieno, ambos carcinógenos.
Shell, cuyos representantes no pudieron ser contactados para que realizaran comentarios en este informe, ya pagó multas por algunos de los incidentes detallados en la demanda.
Se indica además, que los grupos ambientalistas querellantes consideraron que estas sanciones pecuniarias fueron insuficientes para frenar la polución. "Más de una vez a la semana, en promedio, y al menos en los últimos cinco años, Shell informó a las autoridades que violaba sus límites de contaminación permitida al arrojar una amplia gama de contaminantes peligrosos en el aire desde Deer Park", según Luke Metzger, director ejecutivo de Environment Texas.
"Como el estado de Texas y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) del gobierno de Estados Unidos no lograron detener estas flagrantes violaciones, los ciudadanos comunes trataremos de poner en vigor las leyes", agregó.
La Ley de Aire Limpio permite a ciudadanos elevar demandas para asegurarse de que la legislación se aplique, si los organismos de regulaciones federales y estaduales no cumplen con esa tarea
The Sierra Club y Environment Texas analizaron informes elevados por la propia Shell a la oficial Comisión de Calidad Ambiental de Texas, en el que la firma reconoce incidentes en los que desde 2003 se emitieron al aire de Deer Park cantidades inusitadas de contaminantes.
La suma indica que, más allá de las emisiones autorizadas por las autoridades, la planta lanzó a la atmósfera más de 450 toneladas de componentes orgánicos volátiles, 270 toneladas de monóxido de carbono, 113 de óxido de nitrógeno, 40 de benceno y 27 de 1,3-butadieno.
Lo cierto, que la petrolera Shell Oil se comprometió a realizar mejoras y reducir la contaminación en una refinería cercana a Houston que tiene en copropiedad con Petróleos Mexicanos (PEMEX), para poner fin a una demanda de dos grupos ecologistas en su contra. Shell aceptó reducir la emisión de contaminantes por mal funcionamiento de equipos en sus instalaciones donde procesa 329 mil barriles de petróleo por día. Las instalaciones de Deer Park constituyen la novena refinería más grande de Estados Unidos.


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados