PYMES SU GESTION AMBIENTAL Y RESPONSABILIDAD SOCIAL
Carlos Mora V
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Las pequeñas empresas no pueden desligarse de su compromiso con el medio ambiente, su repsonsablidad social, debe siempre ser tomada en cuenta por su gerencia. De ahí el interés del escrito de considerar la relevancia de este compromiso.
Desde luego, se debe tomar en cuenta, que la difícil situación económica que confrontan las empresas, especialmente las de menor tamaño, así como su bajo desarrollo tecnológico que presentan, atentan contra las posibilidades de insertarse de manera amplia y efectiva dentro de las novedosas formas de producción que incorporan la gestión ambiental y el compromiso social.
Es sabido, que las PyMES en los últimos años se han desempeñado en una situación de alta incertidumbre. En medio de esta circunstancia un gran porcentaje de ellas han adoptado, antes que nada, estrategias de sobrevivencia en el corto plazo. Ahora bien, si a este factor se le suma el pequeño tamaño de la firma, el cual dificulta destinar fondos para protección ambiental, puede suponerse que resulte sumamente difícil que las empresas puedan prestarle atención alguna al problema en la actualidad.
Por esta razón, se considera que la implantación de regulaciones ambientales podría actuar en el sentido de comprometer, aun más, la ya precaria situación económica de las firmas, por no hablar de su situación competitiva y, en consecuencia, podrían operar en forma contraproducente. Se debe entonces pensar en el diseño de instrumentos de políticas y estrategias que le permitan a las empresas involucrarse en estas nuevas trayectorias sin afectar en forma considerable su estabilidad, existe la experiencia de los países del sudeste asiático, que ofrece una serie de opciones que valen la pena ser evaluadas. .
Involucrarse dentro de estas nuevas tendencias planteará grandes retos a los países en desarrollo (PED). Esto porque, de entrada, sus estructuras industriales presentan, de modo general, desfases tecnológicos importantes. Por esta razón, el proceso de adecuación requerirá intervenciones mucho más profundas. Pero como aspecto positivo su difusión y eventual adopción luce una forma viable para que las firmas se sensibilicen por los problemas ambientales y de seguridad industrial. Además, puede abrirles nuevas opciones productivas en trayectorias tecnológicas que, por sus características, les pueden permitir tornarse más eficientes y competitivas.
Las empresas, por más pequeñas que sean, deben asumir la protección ambiental como una prioridad, debiendo promover el sentido de responsabilidad, tanto en el ámbito individual como organizacional, ante los problemas generados sobre el ambiente, la seguridad y la salud ocupacional. Este compromiso, debe trascender los muros de la empresa, planteando la obligación de responder a las preocupaciones y necesidades de las comunidades en relación con sus actividades, así como colaborar con organismos gubernamentales y no gubernamentales en la elaboración y perfeccionamiento de una legislación cada vez más adecuada a la salvaguarda de las comunidades, los locales de trabajo y el medio ambiente.
Dentro de los foros que organizan las cátedras de problemática de la Administración Venezolana, como tópicos gerenciales tanto de pre y postgrado de Faces de la Universidad de Carabobo, se comenta con insistencia, que las PyMES debe asumir una Responsabilidad Integral, es decir, comenzar por identificar y caracterizar las etapas de los procesos productivos que generan desechos peligrosos. A partir de allí, debe hacer un esfuerzo para reorientar los métodos de producción a fin de minimizar su impacto ambiental. Se debe procurar el desarrollo de técnicas de reciclaje, recuperación de materiales secundarios y un uso más eficiente de la energía. En otras palabras: minimizar el impacto a través de la introducción de cambios tecnológicos y organizacionales que reduzcan la generación de desechos en la propia fuente (procesos más eficientes) o propiciando la reutilización o el reciclaje. Por esta razón, la empresa deberá instrumentar mecanismos de autoevaluación claramente establecidos en una normativa (medición de desempeño), que le permita monitorear sus progresos en este campo.
Otro aspecto importante tiene que ver con las implicaciones que tendrá para la imagen de la firma la adhesión y el cumplimiento de estas normas ante la comunidad. Los principios de Responsabilidad Integral, plantean una "obligación" con las comunidades, es decir, una "responsabilidad social", que hasta hace muy poco tiempo había sido ignorada por las pequeñas empresas por considerarla ajena a su participación en el entorno.
No cabe la menor duda, que en la medida, que las organizaciones reconozcan su compromiso social y ambiental, laborarán en función a la calidad y la competitividad, facilitando la penetración a mercados internacionales, que cada vez actúan con mayor exigencia en materia de exportación y respeto a normativas, de aplicación mundial, que se han establecido para regular la producción y comercialización de bienes y servicios, en función al desarrollo sustentable.
En conclusión, no hay duda de que las empresas en el presente, especialmente ante un escenario muy turbulento que afronta el país tienen una responsabilidad de primer orden. Pero también al Estado le corresponde un rol importante a través de la formulación de políticas de regulación y de promoción. El sector académico, específicamente las casas de estudio (Universidades, sus postgrados), los centros de investigación, etc, deben prestar más atención a estos problemas.
Finalmente, como muy bien se dice, la comunidad puede, y debe, contribuir a través de la explicitación de exigencias sobre productos y ejerciendo presión, para hacer efectivo el cumplimiento de las normas y resguardar la calidad del ambiente. En fin, se trata de que todos sean partes integrantes de este proceso de transformación y búsqueda de soluciones.
*Referencia:
http://www.vitalis.net/actualidad_ambiental.htm
http://www.analitica.com/archivo/vam1997.05/c&t5.htm
http://biosalud.saber.ula.ve/sociedades/resa/pag1.html
Apuntes de la cátedra de problemática Administración Venezolana, 2000
