Carlos Mora V.

"Conozco un planeta en el que vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha contemplado una estrella. Nunca ha amado a nadie. Nunca ha hecho otra cosa que sumas. Se pasa el día diciendo, como tú: "¡Soy un hombre serio! ¡Soy un hombre serio!", lo que le hace hincharse de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!."Antoine de Saint-Exupéry

Continuamente se manifiestan en el planeta Tierra sucesos alarmantes que muchas veces se desencadenan en terremotos, maremotos , contaminaciones que han incidido significativamente en el cambio climático y ello constituye una seria amenaza en donde ya han muertos miles de personas y no se sabe todavía que puede suceder con todas estas afectaciones que han incidido en el clima.

Según expertos de la ONU, el mundo no es consciente de las graves consecuencias que supone el cambio climático para el agua. Es necesario que reforcemos nuestra protección de los recursos hídricos para evitar futuros conflictos.

La desertificación, las inundaciones, el deshielo de los glaciares, las sequías, los ciclones o las enfermedades debidas a la contaminación del agua tales como el cólera, forman parte del impacto del cambio climático. Según Zafar Adeel, presidente del grupo "ONU-AGUA" y encargado de la coordinación de los trabajos relacionados con el agua que realizan 26 agencias de las Naciones Unidas, "Las principales manifestaciones del aumento de las temperaturas afectan al agua. Esto supondrá un impacto en todos las instancias de nuestra vida social, en los sistemas naturales y en el medioambiente".

Ante esta realidad  de los efectos del cambio climático,  un  total de 121 países y 3.400 ciudades se han adherido a "La Hora del Planeta", una iniciativa creada por Ande Ridley y que se estrenó en Sydney (Australia) hace tres años para concienciar sobre el cambio climático. Quienes la apoyan, se comprometen a apagar luces y electrodomésticos durante una hora. Esta acción se llevará a cabo el sábado 27 de marzo y los últimos en apuntarse han sido el Estadio Bernabéu, en Madrid, y el de Mestalla, en Valencia.

Además, la "Hora del Planeta" también tiene presencia en el mundo virtual: casi un millón de seguidores en Facebook; y 25.500, en Twitter. "Anoche el número creció en 20.000. En YouTube, además del vídeo oficial, han aparecido vídeos creados por gente, como el del oso panda y, en fechas más recientes, otro realizado en México con un imitador de Michael Jackson que lleva la camiseta del evento", indicó Ridley.

La "Hora del Planeta" partió del Foro Mundial para la Naturaleza (WWF). El primer año participó un país y una ciudad, con unos 50.000 hogares y unos 2.000 edificios de empresas y negocios. Al año siguiente, la asistencia incluyó 4.088 ciudades de 88 naciones

No nos debe  sorprender como comenta Diego Griffon, que hoy se hable de Solastalgia. Esta palabra expresa el dolor que se experimenta cuando existe la creencia que el lugar en el cual uno vive y ama esta bajo una inminente amenaza. Sin embargo, es precisamente en este sentimiento, sufrido por tantas personas, donde descansa la esperanza de nuestra especie.

Existe la posibilidad real que las condiciones climáticas del planeta hagan imposible la supervivencia de muchas especies, entre ellas la nuestra. Enfrentamos un gran peligro, inédito en la historia de la humanidad. Sin embargo, es precisamente en la novedad de esta amenaza, en donde se encuentra su potencial. Nunca en nuestra historia hemos tenido evidencias tan avasallantes sobre como un modo de vida puede poner en peligro nuestra subsistencia. Tal vez ante evidencias de esta naturaleza, seamos capaces de realizar profundos cambios. Es posible que ahora se logre, lo que no se ha logrado mediante las confrontaciones de clases. Los ecólogos sociales llevan décadas señalando esta circunstancia. El movimiento global por la justicia climática también se ha percatado de esta oportunidad. Lamentablemente otros, con diferentes intenciones también se han dado cuenta.

 Se nos agrega, que los grandes grupos de poder están perfectamente al tanto de las posibles consecuencias sociales del cambio climático. El sistema se encuentra en uno de sus ciclos de crisis, recordemos: 2008 crisis de los precios de los alimentos, 2009 crisis de los mercados, 2010 crisis ambiental. La resiliencia del sistema capitalista esta comprometida, su supervivencia esta en juego.

Los grupos hegemónicos no van a renunciar a sus privilegios para solucionar el problema. Ellos, en una actitud kamikaze, se abalanzan apresurados al fatal destino, y su miope actitud nos sentencia a todos.

El dogma neoclásico está tan profundamente arraigado en sus mentes, que verdaderamente piensan que esta situación puede ser solucionada sin cambios radicales. No hay que menospreciar la fe que la "sociedad occidentalizada" tiene en sus dioses: la todopoderosa ciencia y el eficiente mercado. El dogma dice que ellos nos brindarán la solución. Esta es una peligrosa ilusión,

Nos agrega Griffon, que con respecto al cambio climático existen dos niveles que debemos discutir y enfrentar.

En un primer nivel debemos establecer claramente cual es el responsable directo del problema. En este caso no es otro que el sistema económico mundial. Este sistema logra reducir a todas las personas a simples consumidores, desconociendo de esta manera las complejidades inherentes a cualquier ser humano. En el marco de la lógica neoclásica, se reduce la complejidad del ser humano a una morisqueta conocida como Homo economicus y se asume que las necesidades materiales de la sociedad son infinitas, razón por la cual el mercado debe ofrecer infinitos productos. Esto, como ya se comentó, plantea el dilema básico de este marco teórico. Sin embargo, también es importante apreciar que esta lógica irremediablemente implica producir incrementadas cantidades de desechos, desperdicios que son fundamentalmente tratados como externalidades. De esta manera el sistema privatiza los beneficios, mientas que socializa los problemas ambientales. Esto es algo que la economía ecología ha demostrado elocuentemente.

Dada la lógica del sistema, que plantea el crecimiento y la acumulación de capital como condición sine qua non para su existencia, es imposible en este marco abordar y solucionar las causas de fondo del problema. Las alternativas que nos proponen desde la lógica neoclásica son solo paliativas, enfocadas en algunas de las consecuencias. Es imposible que este sistema ofrezca soluciones reales, las causas del problema se encuentran en sus fundamentos básicos. El sistema no puede ser arreglado, la única opción es cambiar de sistema.

El primer nivel es tan obvio que resulta insólito que todavía existan dudas al respecto. El segundo nivel (mas importante aún) no es para nada tan obvio. El segundo nivel que debemos afrontar son las jerarquías.

Lo cierto, que la evidencia de los efectos que se han originado  por el cambio climático han originado situaciones que son preocupantes y que no sabemos las consecuencias que  ello pueda propiciar, por ejemplo , como lo señala  el País, el hecho de  una masa de hielo del tamaño de Luxemburgo (2.500 kilómetros cuadrados) se ha desprendido de la lengua del glaciar Mertz en el Este de la Antártida al chocar con esta lengua un iceberg gigante a la deriva conocido como B-9B, según revelan las imágenes captadas por los satélites. La colisión se produjo y ahora los dos icebergs, que juntos pesan 700 millones de toneladas, flotan sin rumbo. Los científicos temen que este fenómeno afecte a la circulación de los océanos en todo el mundo y a la vida marina en la región.

La preocupación es que este desplazamiento masivo de hielo -el iceberg del tamaño de Luxemburgo podría abastecer de agua a una tercera parte de la población mundial durante un año- altere la composición del agua del mar en la zona y la normal circulación del agua salada, densa y fría que transporta oxígeno a las corrientes oceánicas profundas.

"La eliminación de esta lengua de hielo podría reducir el nivel de salinidad en el océano y afectar al ciclo de vida en el fondo del mar", ha dicho Rob Massom, uno de los científicos responsables de la División Antártica Australiana, a la agencia Reuters. Según Mario Hoppema, oceanógrafo del Instituto Alfred Wegener para la Investigación Polar y Marina de Alemania, "como consecuencia de este fenómeno, puede haber áreas oceánicas que pierdan oxígeno y, consecuentemente, muera la vida marina que hay allí".

Massom ha subrayado que el desprendimiento de hielo del Mertz no está relacionado con el cambio climático, sino que tiene que ver con los movimientos naturales de las capas de hielo.

El iceberg B-9B es lo que queda de otro más grande, de 5.000 kilómetros cuadrados, que se desprendió en 1987, convirtiéndose en una de las mayores masas de hielo de la Antártida. Este gigantesco iceberg estuvo a la deriva en dirección oeste antes de encallar en 1992. Recientemente, se soltó, quedando junto al Mertz