Carlos Mora V.

"La felicidad es como una mariposa; si la persigues siempre está fuera de tu alcance; pero si te sientas y la esperas se posará sobre tí."
Anónimo

El no estar atento, no habernos  preocupado por resguardar el medio ambiente, evitar la contaminación del planeta, afectación del clima, deterioramiento de las riquezas naturales, desaparición de muchas especies de animales y aun vegetales  ha conllevado a que el planeta tierra, este en donde vivimos esté amenazado y los efectos se empiezan a sentir,   hasta el extremo que hay una continuidad de terremotos, inundaciones, cambios climáticos que han cobrado muchas vidas humanas. 

Lo cierto, que ello ha dado paso en muchos lo que se denomina la solastalgia, tristeza por el medio ambiente,  depresión por la degradación del medio ambiente. El término fue acuñado por el filósofo australiano Glenn Albrecht para reflejar lo que está viendo suceder en Australia, ahora que el país atraviesa tantos problemas causados por el cambio climático (desde racionamientos de agua, hasta la desertificación de los campos agrícolas y muerte de los arrecifes coralinos).

Como nos lo comenta concienciangela.blogspot.com, derivada de las palabras solacium (confort) y algia (dolor), solastalgia invoca ese saudade, esa nostalgia y sentido de pérdida que nos sobreviene cuando sentimos que estamos desplazados de lo que antes era nuestro. Básicamente, Albrecht propone una nueva enfermedad que enlaza el estado de la Tierra con nuestra salud mental. Me parece absolutamente fascinante.
Y además, cierto. Cuando el huracán Andrew, por allá en 1992, yo experimenté por primera vez en mi vida unas sensaciones parecidas a la solastalgia. Andrew arrancó de cuajo todos los árboles de Miami. De pronto la ciudad tenía demasiada luz. Ya no existía el punto focal y el descanso para los ojos que dan los árboles. Sin tener por qué -nada sucedió en mi casa, ni a mi automóvil, ni a mí, ni a mis amigos, ni en el trabajo- a veces lloraba incontrolablemente.
Dice Albrech:"Los seres humanos de todo el mundo, bajo el inclemente impacto del desarrollo y el cambio climático, estamos sufriendo una epidemia de enfermedades físicas y mentales que están conectadas al medio ambiente, y aún así no existe en el idioma inglés un concepto que se refiera a ellas. Yo propongo dos nuevas categorías; las enfermedades psicoterráticas y somaterráticas, que hagan la conexión entre el estado de la Tierra y la salud física y mental. Además, sugiero que se reexamine el muy antiguo concepto de la nostalgia, y que sea reclasificado como una enfermedad psicoterrática, al lado de la solastalgia, porque este es un concepto nuevo e importante para entender y tratar las enfermedades causadas por el deterioro del medio ambiente. El caos climático, causado por el calentamiento y el cambio climático globales, sin duda ocasionarán el drástico aumento de las enfermedades somaterráticas y sicoterráticas".

Al respecto del tema, nos aporta bloglemu.blogspot.com, que  la solastalgia describe una palpable sensación de dislocación y pérdida que perciben las personas cuando sienten cambios dañinos en su ambiente local.Es un neologismo creado por Glenn Albrecht, un filósofo ambiental en el 2003 en la Escuela de Ciencias Vitales y Ambientales de la Universidad de Newcastle.
El trabajo de Albrecht entre las comunidades que padecieron la minería de carbón a cielo abierto en la Upper Hunter Region de Nueva Gales del Sur, lo convenció que la lengua inglesa requería un término nuevo que relacionase la experiencia de pérdida de ecosistema con la salud mental.
"La sensación era de que la violación del paisaje (por la minería de superficie) parecía haber alterado la ecología social de la región al punto de afectar la salud psíquica o mental de muchas persona que vivían en la zona de impacto"
Albrecht expresa que podrían existir una gran variedad de cambios en la salud del ecosistema- desde sutiles cambios en el paisaje relacionados con el calentamiento global a desiertos desolados creados por la minería de superficie extensa- que menoscaben la salud mental.

En Australia del Este, donde el efecto de una sequía de seis años ha sido devastadora, las entrevistas con los granjeros proveyeron argumentos que avalaron el concepto de solastalgia.
En una de estas entrevistas, una granjera crudamente describió la pérdida de su oasis: "Nuestros jardines han tenido que morir" dijo " Porque nuestro tajamar esta seco...así que es deprimente para una mujer porque un jardín es un oasis aquí, con toda esta tierra...
Uds. saben, volver a casa y tener un césped verde...
Se fue todo...Así que tienes  polvo en tu patio trasero"
Si bien la sequía persistente y la minería a cielo abierto pueden ser casos extremos, si se toma en cuenta la degradación ambiental de los últimos 100 años, nuestros estilos de vida contemporáneos (construidos sobre una base de escasez de recursos), se ha pasado por alto en que medida se encuentran relacionados la salud mental y el medioambiente.
Esto podría sugerir que el persistente enfoque mediático sobre los aspectos económicos y el cambio climático no toma en cuenta adecuadamente el reto de mitigar el impacto psicológico del calentamiento global.
¿Como nos podremos sentir cuando el calor no afloje y el ambiente cambie irrevocablemente?
¿Como se verá afectada nuestra salud mental?